guión

El agua en el origen

Propuesta de texto | 18-03-2008

(Rosebud)

El mar es azul porque el cielo también lo es. Hay vida en el aire. Hay vida en el agua

(Buceador)

El agua y la tierra tienen sus fronteras. Cuando el agua entra en la tierra decimos que es una catástrofe. Pero el hombre de la tierra penetra en el agua sin pedir permiso. El mar es en realidad el inventor y el protector de la Tierra.

(Planetario)

Todo empezó cuando la Tierra no estaba hecha únicamente de tierra. En el principio del Mundo, la Tierra era un único continente al que con el tiempo se le llamó Pangea, que quiere decir algo así como todo tierra. Si todos los planetas son redondos, la gota de agua podría ser el planeta más antiguo.

(Inicio de Mandala)

Dentro de cada gota hay toda una aventura de seres vivos que crecen, se buscan, se encuentran y se transforman.

(Mandala en transformación)

Del mar salieron nuestros primos. Las aletas se convirtieron en garras y en manos. Las branquias fueron pulmones. La vida probó muchas formas, pero también muchas especies desaparecieron. Muchas veces el agua se convirtió en hielo y el hombre sobrevivió y empezó a jugar con la Tierra. Aprendimos a respirar. Y llegamos a creer que con el aire el agua ya no nos hacía falta para vivir. El agua pasó a ser un líquido más. Para beber, para regar y para lavarnos.

(Heidi, el rancho de Bonanza y la gran ciudad)

El ser humano era hijo del agua y se convirtió en su dueño. Y los dueños, cuando saben que lo son, siempre piden más y más. Más casas, más coches, más carreteras, más energía, más basura... El suelo no es sólo el lugar dónde ponemos los pies y dónde levantamos las casas. Y el agua no es solamente lo que sale de una fuente.

(Inicio del caos)

Atascados en las ganas de tener más, el agua se encoge. El aire se espesa. El hielo se funde. La tierra se seca. Fuimos los hijos del agua y ahora estamos inventando desiertos. Se nos va un mundo y no hay mundos de recambio.

(Explosión)

(Pozo negro)

Cuando la última gota de agua se vaya por el agujero, la oscuridad se lo tragará todo. Es la venganza de una Tierra a la que no hemos sabido cuidar.

(Niño, mano y claridad)

Pero aún estamos a tiempo. Cuando miramos el agua lo que vemos en realidad es nuestro reflejo.

(Niños saltando al agua)

(Rosebud final)

El agua no es sólo un paisaje. No es un milagro del cielo. No es un líquido para jugar. El agua es nuestra compañera. Desde los orígenes, el agua ha sido la misma. Somos nosotros los que hemos cambiado. Ahora nos toca aprender del agua. El agua del futuro ya no saldrá del grifo ni tampoco de la lluvia: saldrá de nuestra voluntad de conservarla.



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